El tiempo

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Comento el texto “Epistemología de la complejidad” de Edgar Morin en su versión publicada en Gazeta de Antropología 20, 2004. Texto 20-02 (Aclaro el lugar porque aparece otro artículo con el mismo nombre en el libro Introducción al pensamiento complejo del mismo autor, Gedisa, 1990).
En este artículo el autor hace una crítica al paradigma de la simplificación propio de la ciencia positivista. Según Morin la ciencia ha considerado las cosas como estáticas, fuera del tiempo.
El título del apartado: “La desconsideración del tiempo como irreversible”, tiene una doble negación que se convierte en afirmación: “la consideración del tiempo como reversible”, y más adelante explica el autor que se entiende en el sentido de “fuera del tiempo”. Significa que un problema de la ciencia positivista en su intento de simplificación es considerar la realidad como estática, fuera del tiempo. Dice Morin al final de la p. 5: “mientras que el pensamiento simplificante elimina el tiempo o no concibe más que un tiempo, el del progreso o corrupciòn…”
Ernst Bloch afirma que el tiempo cronométrico es el tiempo positivista, el de los relojes, es tiempo matemático, mecánico. No humano. Es otro tiempo, el astronómico y geológico, el de los miles de millones de años anteriores sólo es una referencia.
Kant proponía que las coordenadas de espacio y tiempo no son reales, son esquemas mentales, son “formas a priori del pensamiento” con los cuales comprendemos todas las cosas.
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 Morin propone por el contrario un tiempo “politemporal” (p. 6). ¿Cómo se podría entender? Para concebir esto hay que salirse de los esquemas tradicionales de pensamiento.
Este tiempo politemporal se maneja en el cine, en el arte, en la estética. En una película de 2 horas vemos -vivimos- lo que ocurre en 100 años. Por ejemplo
– Película “60 segundos”
– Película “9 semanas y media”-
– Película “15 minutos”
. Libro “11 minutos” de Paulo Coelho
– Las mil y una noches. Cuentos
– Película Troya
– Volver al futuro 1, 2,, 3 – Películas
Con la teoría del big bang se hablaba de la “creación del universo”, con las “Supernovas” se entiende que el universo está en constante nacimiento y constante muerte, en construcción y destrucción.
Ernst Bloch dice que el único tiempo que importa es el tiempo histórico, el que comenzó hace 6,000 años, el tiempo de la escritura. Es nuestro tiempo, el tiempo de la humanidad, con ella comenzó la cultura.  Es un tiempo cualitativo, discontinuo, donde entran varias vidas en juego, cada una con su propio tiempo vital, con ritmos distintos, donde lo que para unos apenas comienza para otros ya es tarde.
Podemos decir que lo que importa es el tiempo humano, los instantes de amor y pasión superan con mucho toda una vida. El momento de gloria de una medalla olímpica o de un record mundial dan sentido a los años de duro esfuerzo.
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Todo fluye

 

Fuego nuevo

Heráclito afirma el movimiento de las cosas y su modelo son las aguas del río que fluyen constantemente y también las llamas de fuego que resultan inasibles. Se trata de una interpretación del tiempo, somos ser y no ser al mismo tiempo, porque en el momento en que somos, ese ser ya pasó, ya no somos. Por eso el ser significa movimiento constante y la permanencia resulta aparente.
Nadie puede detener el tiempo. Éste constituye la posibilidad del ser. El pasado ya no está, el presente discurre entre nuestras manos, el futuro todavía no llega. Ernst Bloch consideraba que de los tres momentos del tiempo lo mejor era el futuro porque constituye la POSIBILIDAD de lo que TODAVÍA no es, y en ese ssentido tiene preeminencia sobre los otros dos. El pasado sólo tiene sentido desde el futuro porque nos da la base de la posibilidad. Somos fruto de ese pasado, de lo que haya sido el pasado, y según como haya sido nos ha dotado de mayores o menores posibilidades para atender el futuro.
Bloch da doble tratamiento al presente: por un lado está el presente como época, por ejemplo, cuando decimos que “en los tiempos actuales”, así el presente puede constituir un día o siglos, porque presente significa “presencia”, aquello que está influyendo en la actualidad y en ese sentido se hace presente. Por otro lado está el sentido del presente como el momento que transcurre, que es y al ser ya no es porque ya pasó. Es el devenir continuo cronométrico del tiempo.
Pero es el futuro el que tiene la posibilidad en sí, porque el pasado es inmodificable, el presente transcurre como resultado de posibilidades anteriores, y el futuro está en nuestras manos. Ciertamente no sabemos si vamos a existir siquiera el segundo siguiente de escribir esto, pero mientras haya vida hay posibilidad, hay futuro. Por eso Bloch invita optimistamente a imaginar, crear y construir ese futuro que se sueña en sueños soñados despierto. Heráclito planteó el problema del tiempo y de la historia, Bloch invita a construir la historia haciendo historia.

Pensamientos dispersos

Lo mejor es enemigo de lo bueno.  Por querer hacer las cosas lo mejor posible o incluso de forma excelente, no se hace lo que es posible o está a la mano. Por eso es mejor comenzar por algo que esperar mucho tiempo con nada.

Tal vez este nos ea el mejor diseño del blog ni mi mejor texto escrito pero quiero iniciarlo ya antes de que el tiempo pase y nada resulte. De ese conjunto de pensamientos algo nuevo irá resultando. Las buenas ideas no llegan de un jalón sino son como pajas en el viento, hay que atraparlas en cuanto se presenten, no te puedes esperar a que todas estén reunidas para poder darlas a conocer.

La idea de este blog consiste en ir reuniendo esos pensamientos dispersos y de ahí formular algo más completo. De modo que son más apuntes personales que posteriormente podré utilizar para completar la información que tengo y poder estructurarla a mi gusto.

También quise iniciar este blog, aunque ya tengo otros en Blogger de Google, para ver como se ven los textos. Algo que me gustó es que la fecha en este blog aparece en un cuadro a la izquierda. También el otro tiene fecha pero está más disimulada. Al ser tan evidente la fecha favorece que yo vea que tantos días he dejado pasar entre una entrada y otra, y de ese modo me anime a mí mismo a seguir escribiendo.

Los grandes escritores no iniciaron sus obras más reconocidas en un solo momento ni lo lograron a la primera. Tuvieron que escribir muchas palabras antes de que se les reconociera como tales. Pero esto no llegará a ser el caso si no escribo de manera continua y personal.

Los temas que me interesan son variados, van desde la filosofía, el pensamiento Zen, el kung fu, la educación, la espiritualidad, la escritura o más bien el ser escritor. En filosofía mis temas favoritos son la teoría del conocimiento, la historia de la filosofía, la Escuela de Frankfurt, filosofos como Ernst Bloch, Walter Benjamin, tal vez Habermas, Lipovetsky, entre otros. Ya irán saliendo los demás temas y no importa si son diferentes a los ya anunciados. Todos tienen su origen en la riqueza espiritual y del pensamiento.

Por ejemplo, en estos días he estado leyendo la biografía de Steve Jobs y me ha llamado la atención. Presenta cosas poco agradables como su carácter tan difícil, los momentos anteriores en que andaba sucio y no se bañaba por algunas ideas mal comprendidas del budismo zen, la forma en que trató a la madre de su hija y a otro de sus compañeros de trabajo que les negaba el dinero aún sabiendo que tenía de sobra. Sin embargo esto es irrelevante cuando se ve la parte iluminada de un ser que revolucionó la tecnología con los teléfonos al quitarles el teclado, el iphone, la itablet, el ipod, la imac y otras más. Es un símbolo de la innovación, la creatividad y la búsqueda de la perfección. Y es esto último lo atractivo del texto. Quiero seguir leyéndolo para aprender.