Los números

SLP

Pitágoras era un matemático. Eso lo reporta la historia de la filosofía sin duda alguna. Él y su escuela dieron un fuerte impulso a las matemáticas, sólo comparable con los avances la ciencia moderna. Aunque también es cierto que les dio un sentido místico más que contable. Desde la educación secundaria recuerdo el teorema de Pitágoras como un elemento fundamental del conocimiento.
La ciencia moderna dio este impulso a través de las coordenadas cartesianas, el cálculo, la estadística y demás avances. Pero también encontró la aplicabilidad en estas investigaciones y llegó el momento en que para que un conocimiento fuera considerado como científico debería ser comprobado matemáticamente. Se midió el volumen de la tierra y los planetas, la distancia entre éstos y el sol, y muchas cosas más. Con esta idea también se comenzó a aplicar a las ciencias sociales, comenzando por la psicología y luego la sociología. Curiosamente Augusto Comte consideró que toda la realidad científica se debería reducir a lo que se pudiera pesar, medir, contar, es decir, a números. Se llegó a proponerlo como método único de la ciencia, el monismo metodológico.
Pero también llegó el momento en que se fue descubriendo que la medición matemática solo constituía una fracción de la realidad total y que había muchos hechos que no podían reducirse a números. Por eso surgió la división en la ciencia entre las físico-naturales que dan preeminencia a a aplicación de operaciones matemáticas, y las ciencias sociales que poco a poco han ido logrando constituir métodos distintos a los cuantitativos. Actualmente podemos hablar de tres paradigmas básicos en la investigación social: el paradigma analítico cuantitativo de la ciencia, el paradigma herméutico-interpretativo cualitativo, y el método crítico de las ciencias sociales.
Los números siguen siendo importantes pero ya no con esa totalización que se propuso en algún momento. Finalmente se ha llegadeo a afirmar que son necesarios para la ciencia física en la medición de los fenómenos naturales y pueden ayudar (ya sin ese papel protagónico) al conocimiento en las ciencias sociales.
La discusión continua pues los científicos sociales cuantitativos han hecho avanzar la aplicación de las matemáticas a las situaciones sociales mediante test, surveys, medidas de tendencia central y de dispersión, estadística y han creado programas informáticos como el SPSS, incluso programas de análisis del lenguaje con muy buenos resultados. Por otro lado los métodos cualitativos se han continuado desarrollando y han descubierto todo un mundo del conocimiento irreductible a números que muestran la riqueza individual y única de la vida y de la historia.
El paradigma crítico, a través de los métodos de investigación-acción se han mantenido al margen de esta discusión y han absorvido la riqueza de ambos, pues lo que les importa es más la orientación emancipadora que los procedimientos. Y así también hay fuertes argumentos para un uso indistinto de ambos métodos en su aplicación práctica, aunque en su fundamentación teórica sean irreductibles..