Oriente – Occidente

Flor del desiertoEstuve revisando El escrito de Kasuo Inamori y descubrí que contiene los elementos centrales del budismo sin exponerlos expresamente como tal, sino integrados en la vida diaria. Por otro lado encontré un libro Un buen modo de vida más allá de los personal de Soko Daido Ubalde y encontré estos mismos principios budistas que expondré a continuación:
En el Dharma del aprendiz expone los 5 fundamentos: 1. Determinación de hacer un cambio real. 2. Gran confianza en la sabiduría innata de su naturaleza. 3. Apertura y humildad para pedir y recibir ayuda. 4. Imparcialidad, sin preferencias. 5. Realizar las prácticas del óctuple sendero y los seis paramitas.
Las cuatro verdades nobles: 1. El sufrimiento existe. 2. El origen del sufrimiento es el deseo-apego. 3. La cesación del sufrimiento es el desapego. 4. El óctuple sendero conduce a la cesación del apego.
El óctuple sendero: 1. La confianza o fe en uno mismo. 2. la voluntad ajustada al camino. 3. la palabra ajustada al camino. 4. La acción hasta la autonomía o madurez. 5. La atención a lo que se hace o sucede. 6. La meditación. 7. Los medios de existencia guiados por la compasión. 8. El esfuerzo firme y constante sin sacrificios perturbadores.
Los seis paramitas o perfecciones: 1. Generosidad. 2. Disciplina o ética. 3. Paciencia. 4. Energía, esfuerzo, perseverancia. 5. Meditación. 6. Conocimiento.
Los preceptos: no matar, no robar, no extremarse en el sexo, no abusar de comidas, bebidas o drogas, no murmurar criticar y juzgar, no admirar al propio yo, no ser avaro, no encolerizarse, no mantener opiniones dogmáticas.
Los tres venenos: la estupidez o estrechez de espíritu, el deseo-apego y la cólera-odio.
En fin todo este conjunto constituyen una forma de vida y de pensamiento, una filosofía que ayuda a vivir mejor, de modo más integrado personal y socialmente. Como tal no hace referencia directa a un Dios o a una religión. En este sentido no se opone a la religión católica sino que son coincidentes, sólo que el catolicismo se fundamente en Jesús, la afirmación de Dios y el texto sagrado de la biblia. En el budismo no hay Dios, pero si toda una práctica religiosa, y el objetivo es llegar a ser Buda, un iluminado. También la Iglesia propone como modelo de seguimiento a Jesús. Ambas religiones tienen sus monjes y monasterios para perfeccionar el espíritu y ambos invitan a la perfección.
Al ser coincidentes, o al menos al no tener una clara oposición, se pueden integrar ambos modos de ver la vida. Desde S. Agustín y despúes con Santo Tomas de Aquino se hizo la síntesis de la religión católica con el pensamiento occidental y la religión asumió tal lenguaje filosófico tomado de Aristóteles y de Platón. Fue un gran avance para la época medieval. Pero ahora estamos en otra situación, ante el descubrimiento del Oriente, y es necesario hacer una nueva síntesis tanto en el plano de la espiritualidad como en el de la vida diaria.
En este sentido es muy valiosa la reflexión de Anthony de Mello (1931-1987) , un jesuita indio que hizo la maestría en psicología en Estados Unidos. Fue capaz de comprender ambas tradiciones e hizo una síntesis que resulta pionera en el campo de la espiritualidad. En 1985 De Mello estuvo en Gudalajara, Jal., tuve la oportunidad de asistir al curso que impartió durante una semana pero no fui por desconocimiento. Apenas estaba descubriendo su libro de Sadhana y preferí terminar la tesis de la licenciatura de filosofía y ciencias sociales sin saber que ya no tendría otra oportunidad de conocerlo y sobre todo de aprender de él. Posteriormente lo he hecho a través de sus libros y así es como he valorado su pensamiento.
En 1998  De Mello fue criticado por la Iglesia católica, en especial por el entonces Cardenal Ratzinger, prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe -antiguamente llamada la Santa Inquisición- http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_19980624_demello_en.html y lo señaló como un peligro para la fe. Sin embargo esto señala una falta de visión, de un espíritu más abierto. Sus libros se han continuado propagando así como apuntes tomados de sus cursos lo cual manifiesta un resugimiento de la espiritualidad más acorde a los tiempos actuales.
Hoy no nos queda más que agradecer este mensaje de un pionero de la espiritualidad, totalmente centrado en Cristo Jesús como lo hizo su fundador S. Ignacio de Loyola, y que con su pensamiento revive la tradición mística de Santa Teresa y de San Juan de la Cruz, al igual que de muchos místicos tanto antiguos como contemporáneos, entre ellos también al P. Thomas Merton, monje trapense. Podemos decir que el camino está abierto y hay mucho por hacer en este encuentro entre el Oriente y Occidente.
Sería bueno recordar que también S. Ignacio de Loyola fue sospechoso de herejía, varias veces fue examinado por los monjes de la Santa Inquisición, estuvo 42 días preso (Aubobiografía No. 57-62) y finalmente le dejaron libre por no encontrar error en su doctrina, sólo le pidieron que no anduviera descalso, que pintara sus ropas de sayal en color negro, que no hablara sobre cosas de fe porque no tenía estudios.  Decidió salir de Alcalá y fue a estudiar a Salamanca. Pero también ahí fue examinado por tres doctores y el bachiller Frías por el texto de los Ejercicios Espirituales, y después de 22 días de cárcel de él y sus compañeros, la sentencia fue que no definiesen lo que es pecado mortal y pecado venial. Finalmente resolvió ir a estudiar a París para obtener el título.
La historia se repite.
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