Conocimiento / Ciencia

Casa Buena Esperanza¿Cuál será la diferencia entre la Teroría del conocimiento y la filosofía de la ciencia? ¿Y luego con la epistemología? Parece algo complejo.
Encuentro que la teoría del conocimiento se pregunta por ¿cómo se obtiene el conocimiento?. La palabra epistemología viene del griego Episteme = ciencia y logos = tratado o estudio, parece hacer referencia al estudio de la ciencia, pero en en realidad trata de la teoría del conocimiento. De modo que entendemos como sinónimos epistemología y teoría del conocimiento.
Sin embargo hay varios tipos de conocimiento como el experiencial, experimental, interior, científico, religioso,y muchos más. Cuando hablamos de filosofía de la ciencia nos referimos exclusivamente a la pregunta de ¿cómo se obtiene el conocimiento científico? ¿Cómo podemos afirmar que determinados conceptos constituyen la ciencia? De este modo la teoría del conocimiento se refiere al conocer en general, a todo tipo de conocimiento y la filosofía de la ciencia a este conocer específico llmado ciencia.
Esto lleva a otro problema sobre cómo es la relación entre la ciencia y la filosofía. En este punto es muy ilustrativo el pequeño texto de Mario Bunge La ciencia, su método y su filosofía en el que señala posibles relaciones entre ambas esferas. No se trata de un “sobre”,  o un “bajo” de uno u otro elemento, sino de una relación de acompañamiento en el sentido de que la cencia requiere de la filosofía para avanzar, y la filosofía requiere a su vez de la ciencia para pensar.
La ciencia no puede ser juez de sí misma, no puede decidir por sí cuál conocimiento es científico y cuál no, para eso se requiere validar en conceptos y presupuestos que están fuera de la ciencia y eso lo constituye la filosofía. Aquí es donde entra el papel de la filosofía de la ciencia.
Por otra parte la filosofía no puede razonar en el vacío o con suposiciones sobre la realidad, requiere del dato científico para poder elaborar sus pensamientos, pues la ciencia es una forma -no la única- de acercamiento a la realidad.

Heráclito

DanzanteHeráclito fue el primer flósofo que se aisló para meditar, imagen del pensador de Rodin, figura que emulará Descartes, Kant, Hegel, Nietzsche, Wittgenstein entre muchos más. En la religión encontraremos a los eremitas, los Padres del desierto, Sidharta, Jesús que se va 40 días al desierto, los monjes contemplativos. En general, la figura del pensador es la de un sujeto hasta cierto punto aislado, lo cual no indica que sea antisocial, sino una persona que desarrolla al máximo esa inteligencia que Howard Gardner llamó “intrapersonal”.
Con Heráclito se llega a la primera organización del pensamiento filosófico en tres grandes campos, que para Xirau serán los fundamentales para determinar la orientación de cada pensador: la teoría del conocimiento, la metafísica y la moral, y propone como inicial la teoría del conocimiento. Sin embargo el pensamiento posterior dará mayor importancia a la metafísica y sólo 20 siglos después, con Descartes comenzará a tratarse la teoría del conocimiento como elemento fundamental para la determinación de las diversas corrientes filosóficas. Y sólo cuando se desarrolle la teoría del conocimiento surgirá la ciencia moderna.
Informa Xirau que ante las dos formas de conocimiento, Heráclito considera verdadero al que proviene de la razón y falso al que tiene su origen en los sentidos, porque de la razón proviene la sabiduría, el origen de las cosas y el sentido de la vida. Esta forma de pensamiento anuncia la discusión de la edad Moderna que dividió a los filósofos entre racionalista y empiristas; Heráclito claramente se situaría en el racionalismo.
Hay un segundo elemento importante en este pensamiento: la filosofía es para encontrar la sabiduría, el origen de las cosas y el sentido de la vida. La filosofía enfatizó la búsqueda del origen de las cosas y olvidó las otras dos; ahora será necesario recuperarlos: La sabiduría se refiere al saber que nace de la experiencia vivida y reflexionada, al saborear, no sólo al conocimiento. No basta con vivir, será necesario analizar lo vivido y sacar sus consecuencias. De ahí surge el tercer elemento: el sentido de la vida.
Se refiere a descubrir cuál es el sentido del vivir, algo por lo que valga la pena, y de enseñarlo a las nuevas generaciones. En las noticias escuchamos a menudo de asesinatos y suicidios, o sea, de una falta de valoración de la vida de los otros y de falta de sentido de la vida de uno mismo. La semana pasada escuché la historia de un niño de 10 años que se quería matar porque su equipo de futbol había perdido el partido final de un campeonato; sus familiares tuvieron qué detenerlo y explicarle que la vida es así, a veces se gana y a veces se pierde. Y yo me pregunto ¿qué le han enseñado sus familiares a este niño para que tenga este tipo de reacciones? ¿Qué es lo que vive en el seno familiar? Recuerdo un texto de Krishnamurti que trata sobre la educación y el significado de la vida: Es la comprensión de nosotros mismos.

Antes de conocer

Jhon Locke afirmaba que la mente era como una hoja de papel en blanco “tam quam tabula rasa” en la cual se va escribiendo todo lo que conocemos de modo que las impresiones de los sentidos quedan guardadas en la mente. De este modo argumentaba a favor del empirismo como Teoría del conocimiento.
Los idealistas por su parte afirmaban que el conocimiento se obtenía, como decía Descartes, al obtener las ideas claras y distintas de las cosas. De modo que no era necesario percibirlas pues bastaba que se tuviera la idea de ellas. Por ejemplo, si quiero conocer un país, era suficiente con conocer el mapa, leer sobre ese país y con eso ya tengo el conocimiento. Tal vez la situación sea más clara en el caso del idealista trascendental que fue Kant: Comentan sus biógrafos que nunca salidó de su ciudad natal Köenisberg, en Alemania, pero era un gran conversador, y cuando pasaba un viajero por la universidad lo escuchaba con absoluta atención y grababa en su memoria lo que decía, le preguntaba sobre los lugares que habìa recorrido y detalles de calles, de fuentes, y otros espacios que asombraban al viajero, pareciera que Kant había estado allí. Parael filósofo era suficiente tener la imagen, la idea de los lugares para conocerlos y no necesitaba salir de la universidad.
Precisamente Kant, en un intento de unir empirismo e idealismo decía que la mente no está en blanco, sino que existen determinados elementos que organizan la invformación que nos llega a través de los sentidos como son las intuiciones de espacio y tiempo y las 12 categorías, con las cuales organizamos en el pensamiento todo lo que llegue por los sentidos. No son conocimientos, sino especie de coordenadas para organizar el conocimiento.
Actualmente sabemos que antes de conocer existe una serie de condicionamientos que son como cristales de colores a través de los cuáles conoce la realidad, son condicionamientos psicológicos, orgánicos y sociales, entre los principales. Depende de su organismo como va a captar la realidad: una persona enferma, una que tenga problemas en la vista, un niño, un adulto, un anciano, van a percibir el mismo objeto de diferente manera. Lo mismo una persona que está descansada, una persona con estrés, un neurótico, cada uno tendrá una percepción diferente del mismo objeto. Un indígena, un mexicano, un alemán, un rico, un pobre, cada uno tiene condiciones sociales que alteran la percepción desde su cultura, historia y condición de clase.
De modo que antes de tener enfrente al objeto de conocimiento la persona, todas y cada una, tiene esta serie de condicionamientos a través de los cuales percibe el objeto y lo hace de manera diferente. De modo que no hay percepción neutral del objeto, no puede haberla.
Lo que si podemos hacer es hacernos conscientes de nuestros propios condicionamientos y saber que estos moldearán nuestra percepción. Y que lo peor es negarlos, ocultarlos o ignorar que existen y creer que todos percibimos lo mismo.