XVII Congreso Internacional de Filosofía. Apuntes, Reflexiones y Rescates. 1.

XVII Congreso Internacional de Filosofía. Apuntes, Reflexiones y Rescates. 1.

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La cercanía o distancia a los centros de difusión cultural marcan el tipo de pensamiento que se pueda desarrollar, porque mientras los que se desempeñan alrededor de esos centros tienen, podríamos decir, los últimos avances, y en el caso de la filosofía, del pensamiento, en cambio los que se encuentran más marginales están de algún modo deslastrados de esas novedades y pudieran tener como posibilidad una filosofía más fresca, sin tantas preocupaciones.

Pero también el hecho de estar lejos de esos centros de poder pudiera parecer que se tiene una filosofía antigua, atrasada, de conceptos ya superados y hartamente discutidos. Pero ¿quién dijo que la filosofía sigue o debe seguir una dirección única? ¿En qué podríamos fundamentar la pretensión de que para hacer una filosofía válida se debe comenzar por los presocráticos y seguir a fortiori el proceso de desarrollo de la filosofía europea? De ahí el problema de quienes quisieran imponer una sola forma de hacer filosofía y consideraran que fuera de ese espacio geográfico no se puede llamar filosofía refiriéndose al pensamiento Oriental ól prehispánico, por señalar algunos. Son pretensiones de dominio cultural que llevan implícito el desprecio a lo otro, a lo extraño, a lo externo.

Cada tipo de pensamiento busca responder a la novedad de su época y la época no es la misma en el espacio y tiempo para toda la humanidad, pues mientras unos tratan sobre los problemas que les trae una modernidad cansada, otros, en la misma época, se mantienen en la premodernidad de los pueblos originarios. Esto es posible debido a la disimultaneidad del tiempo de la que habló Bloch y Benjamin. Implica superar la idea de un tiempo uniforme y continuo, un tiempo positivista, y en su lugar afirmar un tiempo cualitativo en el que en “cada segundo se abre una puerta que puede aparecer el Mesías”. Es pues posible hacer filosofía desde fuera de Europa, desde fuera de las grandes y pequeñas universidades e institutos de investigación filosófica, desde fuera de las grandes editoriales, desde la marginalidad.

Neblina en la Sierra Negra de TehuacánSin embargo un pensamiento y todo conocimiento no pueden permanecer aislados e incomunicados so pena de caer en la esquizofrenia. Requieren darse a conocer, entrar en el diálogo a través de la argumentación y el debate. El conocimiento es social, requiere de la comunidad epistémica para su validación, no para su sometimiento. En este sentido el Congreso Internacional de Filosofía tiene una importancia crucial para mi caso que vivo en la periferia de esos espacios de discusión filosófica, que no cuento con un lugar específico para la enseñanza de la filosofía ni con una comunidad de diálogo, que mantengo una módulo de epistemología on line, que leo algunas novedades filosóficas. Esto puede ser una espada de doble filo: por un lado me mantengo “atrasado” respecto al filosofar de las grandes capitales del saber, y por otro cuento con la posibilidad real de crear algo diferente. Y el peligro que amenaza es el de quedarme con un título que al rato ya representa muy poco, más que alguna vez estuve en buen nivel para comenzar a filosofar y perdí la oportunidad.

Por eso es necesario acercarme de vez en cuando a esos centros del saber filosófico para medir mis posibilidades y logros, actualizar mis conocimientos y fortalecer mi espíritu para mantener el ánimo de seguir pensando desde la periferia. Porque la exterioridad también puede ser un buen lugar filosófico para pensar.

Por otro lado, el avance tecnológico también constituye un medio excelente para conocer otras propuestas, para entrar en contacto con otros mundos y saberes, y para difundir algunas ideas que van surgiendo de la interioridad. Sin embargo no suple el contacto humano que se da en un encuentro personal con el otro, aunque éste sea formal. Conocer al que escribió o publicó tal libro, tener nuevas versiones originales de su pensamiento en viva voz, percibir algunos rasgos de la personalidad del autor, son elementos que ayudan a comprender mejor ese pensamiento vertido en letras.

En el XVII Congreso Internacional de Filosofía (Morelia, Mich., Abril 2014) se inscribieron más de 1300 ponencias con asistentes de más de 20 países y más de cien instituciones de educación superior. Asistí a cerca de 30 ponencias, presentaciones de libros y conferencias magistrales de mi interés, para tener alguna idea del estado de la filosofía al menos en México. Lo que haré a continuación (y en otras entradas al blog) será recuperar algunas ideas que me parecieron interesantes para mi reflexión personal. No quiero presentarlas como síntesis de tales discursos debido a que la rapidez de su dicción como a la lentitud de mi comprensión y escritura no permiten tomar nota fiel de lo que expresaron. Por tanto tampoco se puede adjudicar a los ponentes las citas y textos tal cual los expresaron pues sería un error atribuirles algo que no dijeron, o no dijeron de ese modo, o si lo dijeron pero fue en el contexto de otras ideas. Por eso lo que escribo corresponde a mi comprensión. Finalmente fue mi interés lo que condicionó la elección de mesas de presentación y mi escritura. 20140406_195058

En la inauguración el Dr. Salvador Jara Guerrero recordó la idea de Luis Villoro de que la filosofía consiste en hacerse preguntas, o sea, es una virtud intelectual para pensar mejor. Desde la biología afirmaba que el escalón más alto de la vida es el ecosistema como un todo solidario, por eso la solidaridad es la única condición para la supervivencia pacífica, pasar del ego al eco. Así las comunidades son parte de la sociedad y parte del mundo y en ellas siempre ayuda poner algo de lo propio para bien de la sociedad. Así se supera la competencia y el conflicto que siempre están presentes, por eso lo que cuenta a largo plazo es la solidaridad.

De este modo el anfitrión del Congreso daba su propia versión sobre la huelga de la universidad que dirige, resuelta dos días antes, y hacía un llamado a la solidaridad y a la supervivencia pacífica. Esta huelga impidió que el Congreso se realizara en las instalaciones de esa casa de estudios y tuviera que haberse trasladado e improvisado en el Centro de Convenciones, causando algunas incomodidades que la mayor parte de los asistentes comprendió con ánimo estoico.

realizara en las instalaciones de esa casa de estudios y tuviera que haberse trasladado e improvisado en el Centro de Convenciones, causando algunas incomodidades que la mayor parte de los asistentes comprendió con ánimo estoico.

Fundación de la Escuela de Fráncfort

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Fundación de la Escuela de Fráncfort

 La Escuela de Fráncfort surgió por decisión de Félix Weil y las magníficas contribuciones de su padre Herman Weil. Este último fue un exitoso comerciante judío importador de cereales de Argentina. A los 22 años, en 1890 se había ido a Argentina como empleado de una empresa de Amsterdan y en 1898, cuando nació su hijo Félix, ya se había independizado creando una gran empresa de carácter mundial. Regresó a Alemania en 1808 con su esposa, su hija y Félix de 10 años; vivió en Fráncfort hasta su muerte en 1927. Herman quería entrar en la historia de la ciudad como un benefactor y esperaba fomentar las relaciones comerciales con Ucrania. Fue “un generoso mecenas de la Universidad de Fráncfort y de diversas instituciones de beneficencia, y finalmente recibir el doctorado honoris causa de la Facultad de Ciencias económicas y Sociales por la fundación del Institut für Sozialforschung (IFS) [Instituto de Investigación Social]” (Wiggeshauss, 23). La madre de Félix murió en 1913 y heredó a su hijo un millón de pesos oro.

 Félix nació en Buenos Aires en 1898, fue encarcelado en 1919 debido a actividades socialistas, excluído de la Universidad de Tubinga y expulsado de Württemberg, estudió ciencias sociales y economía, se doctoró en Fráncfort con la tesis “Socialización, intento de una fundamentación conceptual, además de una crítica a los planes de socialización” en 1921. En ella proponía “Una definida y rápida realización de una decidida socialización, o una clara renuncia a todos los esfuerzos en esa dirección” (Wiggershauss, 22). Félix Weil no se convirtió en empresario, ni científico, ni artista sino en mecenas de izquierda, en un “bolchevique de salón”. Se politizó por los resultados de la primera guerra mundial y por la Revolución de noviembre de 1918 que condujo a Alemania al cambio de la monarquía constitucional a una república parlamentaria. Nunca se afilió al Partido Comunista Alemán.

 Félix Weil intentaba hacer algo por la teoría marxista y financió la Semana de Trabajo Marxista en Pentecostés de ¿1923? en un hotel de Geraberg, junto con Karl Korsch. Es importante hacer notar que según Martin Jay, en La imaginación dialéctica, (p. 28) fue en verano de 1922 (cita una carta de Weil a Paul Brines fechada el 10 de enero de 1971), ahí surgió la idea de Weil y Pollock, posteriormente apoyados por Horkheimer, de fundar un instituto de investigación social. Asistieron además Georg Lukács, Karl y Rose Wittfogel, Friedrich Pollock, los esposos Sorge, Eduard Alexander y Kuzuo Fukumoto y otros más: Eran todos intelectuales, en su mayoría doctores, colaboradores del Partido Comunista, menores de 30 años, excepto Korsch, Lukács y Alexander; casi la mitad de los participantes tuvieron que ver con el Instituto de Investigaciones Sociales.

 Las condiciones de Fráncfort fueron favorables por el apoyo económico de Herman Weil, las convicciones marxistas del hijo, era la ciudad con mayor proporción de población judía, había un ministerio de cultura dominado por la socialdemocracia, y el apoyo de Gerlach –profesor socialista de izquierda con experiencia en el instituto de Kiel fundado en 1911-. Lo decisivo para la fundación de un instituto anexo a la universidad, pero independiente de ella y directamente supeditado al Ministerio de Educación Prusiano, fue el apoyo benevolente de este último y la generosidad del apoyo económico de 120,000 marcos anuales en época de problemas financieros.

 Gerlach era el hombre ideal para que fuera el primer director pero murió de diabetes en octubre de 1922 a los 36 años. Felix Weil encontró después a Gutav Mayer, pero finalmente se decidió por Carl Grünberg.
 Grünberg nación en 1861 en Focsany, Rumania, se convirtió al catolicismo en 1892. En 1899 obtuvo el nombramiento como profesor supernumerario de economía política en la Universidad de Viena. En 1910 fundó el “Archivo para la historia del socialismo y del movimiento obrero”, además fue uno de los iniciadores de las universidades populares de Viena y de la Asociación Educativa Socialista. Grünberg era un convencido marxista y un reconocido científico. “El deseo ferviente de Weil (…) había sido crear una institución del tipo del Instituto Marx-Engels, de Moscú –dotado de un equipo de profesores y estudiantes, con bibliotecas y archivos-, que esperaba poder donar algún día a un victorioso Estado Alemán de Consejos Obreros” (Wiggershaus, 37).
 A principios de 1923 se dio la autorización ministerial para la fundación del Instituto de Investigaciones Sociales en la Universidad de Fráncfort; la construcción se comenzó en marzo. El domingo 22 de junio de 1924, a las 11 de la mañana se llevó a cabo en un aula de la Universidad de Fráncfort la celebración académica de la inauguración del Institut für Sozialforschung. Carl Grünberg dio una conferencia programática: buscaba la uniformidad en el planteamiento de los problemas y la resolución de los mismos, se declaró adversario del orden económico y social del capitalismo, partidario del marxismo y de la concepción materialista de la historia de tinte social-darwinista, aseguraba el carácter científico del marxismo que él representaba, excluyó el problema de la objetividad del conocimiento en ciencias sociales.

Anaximandro

El ápeiron y más alláVivió en Mileto a mediados del siglo VI aC. Afirma Xirau que es el primer filósofo que se interroga explícitamente por el arché, del gobierno o principio de todas las cosas. Me llama la atención el hecho de que no eran filósofos “contemplativos” sino que tenían intereses prácticos porque se interesó en la política y fundo una colonia en Apolonia, además de que dibujó el primer mapa. En astronomía afirmó que la tierra es cilíndrica y está suspendida en el centro del espacio, rodeado de estrellas, todas ellas hechas de fuego
La filosofía no comenzó siendo desde el principio una profesión o una actividad a la cual se dedicaran las personas, sino sólo una actividad entre tantas, surge como una reflexión personal que no se conforma con las respuestas ordinarias que se dieron en su tiempo, por ejemplo, con las respuestas homéricas que a todo daba una explicación religiosa. No es que no creyeran en la religión, sino que esa respuesta no les era suficiente para su curiosidad. Así, la filosofía va más allá del sentido común, más allá de las respuestas sabidas. No es que quieran complicarse la vida o enrredar el hilo, sino que es una búsqueda continua de la verdad, siempre tan elusiva.
La importancia de la filosofía es que con su reflexión le va dando sentido a la vida, a todo aquello a lo cual se dirige. Finalmente todos tenemos algunos pensamientos o ideas, sean personales o de la cultura del entorno, y tratamos de actuar de acuerdo a ellas. Decidimos lo que es bueno o malo, cómo deben hacerse las cosas, para qué es el hombre y la mujer, cómo debe ser la relación entre ambos, como vivir en sociedad, entre otros muchos pensamientos. Eso es filosofía. Finalmente es aprender a pensar por cuenta propia.
Por otro lado existe la versión técnica de la filosofía, la que va recopilando el pensamiento de los grandes filósofos y va incorporando su lenguaje técnico a sus formas de expresión. Esta es muy necesaria porque concentra el pensamiento generado a lo largo de la historia y va formando parte del acervo cultural de la humanidad. De este modo no estamos regresando a los presocráticos a cada momento, sino, como dice Copleston, significa subirnos a los hombros de los grandes filósofos y atisbar al menos, desde su altura, lo que ellos en su momento vieron, para después bajarnos y decidir qué hacer, e incluso evaluar si lo que ellos dijeron es lo más adecuado para el tiempo actual.

Tales de Mileto

Y la luz se hizoSegún Ramón Xirau, Tales de Mileto fue el primero en preguntarse por el origen de las cosas y dió tres soluciones:

1. La tierra flota sobre las aguas.

2. El agua es el origen de todas las cosas.

3. Todas las cosas están llenas de dioses.

Comenta Xirau que la primera respuesta corresponde a la idea mitológicva de la Tierra. la segunda es más importante pues buscaba un principio físico y metafísico que rigiera todas las cosas. Su respuesta surge de que el oceano rodea la tierra, de la observación de que el agua es necesaria para la vida, de que todo el comercio de su ciudad natal se hacia por el mar y en ese sentido el agua era necesaria para la superviviencia de sus coterráneos. Respecto a la tercera respuesta, la palabra “dioses” se refiere a las fuerzas activas de la naturaleza, aunque algunos comentan que reallmente se refería a divinidades; de modo que su filosofía es una especie de espiritualismo.

En todo caso lo más importante es que Tales es el fundador de la filosofía en Grecia por el tipo de preguntas que plantea.

Es interesante la época en que vivió Tales . Por un lado coincide con la época de surgimiento del budismo en la India, tiempos de iluminación. Así, mientras en Grecia se origina el pensamiento racionalista occidental, en el Oriente nace la espiritualidad sin Dios con sus grandes consecuencias para el mundo moderno. Este budismo pasará al Tibet y después a China y Japón, conformará una forma de ver el mundo, diferente al pensamiento racionalista occidental.

Por otro lado, si fue cierto que Tales predijo un eclipse solar,en el año 585 aC., indica que ya existía en la mente de algunos la idea de la redondez de la tierra y su giro en torno al sol porque de otro modo no habría podido llegar a tales conclusiones. Sin embargo esta idea tal vez les pareció demasiado contraria a la experiencia cotidiana de la salida y ocultamiento del sol por eso no poudo prosperar y porque además carecían de medios para probarlo. Posteriormente la religión se encargó de sellar esta percepción.

El pensamiento racionalista pasó de los griegos a los romanos, y a través de su imperio a toda Europa, con carlomagno de fijó en la Europa occidental, llegó a nosotros a través de España, se impuso a través de la lengua, la religión, la cultura y la dominación política. Los breves atisbos del pensamiento indígena como los cantares de Nezahualcoyotl fueron olvidados.

Ethos

Ave del paraíso

Comencé a leer El Ethos del filósofo, una compilación de escritos que hizo la Dra. Juliana Valenzuela, ex directora de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Me gustó la idea de que el Ethos significa carácter, modo de ser, pero también guarida, del filósofo. No se trata de la ética o pensamientos éticos de la filosofía, sino del “modo de ser”, de aquella pasión profunda que mueve a cada pensador. Va más hacia la coherencia entre vida y pensamiento. Y es, al mismo tiempo, como lo dice la compiladora, una invitación al filosofar, o una introducción a la filosofía.
En este texto recorrerá la historia de la filosofía tocando a algunos de sus principales representantes a partir del comentario de especialistas en la materia. Se escudriñará la vida del filósofo y se le preguntará sobre sus sentimientos más profundos, sobre aquello que lo mueve a pensar y a entregarse a la filosofía. Promete ser un texto atractivo porque mostrará la praxis filosófica más que una categorización conceptual.
Cuando estudié la historia de la filosofía fui descubriendo las grandes obras de cada autor, y en muchas ocasiones me quedó la sensación de que era la única que habían escrito. ¡La única! Y era una obra maestra. ¿Cómo le hicieron? ¿Será pura suerte? ¿Eran iluminados, divinos? Y a mí que no se me ocurre ninguna idea nueva, que con dificultades puedo llenar una hoja en blanco y ya se me acaban las ideas. Al conocer un poco más descubrí que había otras obras menos importantes y otras más ya pasadas de moda, ya ni se mencionan porque han sido rebasadas por la ciencia o la filosofía. De modo que a veces es mejor olvidar que existen. Lo mismo que hay algunos filósofos, “pequeños filósofos” cuyo aporte fue apenas de unas cuantas ideas y todo lo demás no tiene ya importancia, de modo que prácticamente pasan por desapercibidos.
Me llamó la atención que en la Historia de la Filosofía coordinada por Yvon Belabal, de Edit. Siglo XXI, también hecho por especialistas de cada época, menciona a muchos filósofos menores que desconocía. Y los autores los tomaban en cuenta. Podríamos suponer de que se trata de un enciclopedismo hasta cierto punto barato de colocar a cuanto filósofo encontraran o de rellenar el espacio. Lo cual sería poco honesto.
En este punto me llamó la atención el libro Entremundos en la historia de la filosofía, en el que el autor se dirige no tanto a los grandes filósofos y a sus obras mayores, sino que se fija en esos mundos intermedios, lee entre líneas, descubre pensamientos y pensadores olvidados, se fija en lo menudo y poco significante, y descubre que también tienen mucho qué decir. A veces no es sino la continuidad de un pensamiento, que como en el caso de Ernst Bloch, es la vigencia del pensamiento utópico siglos antes de Tomás Moro. Comienza con Bías, uno de los siete sabios de Grecia, ni siquiera sabía yo que existiera, pero en él, Bloch descubre el primer indicio de racionalidad y de pensamiento propio.
Pensando en Bloch y el título del libro que comento descubro que el carácter de Bloch estaba en la utopía. A eso dedicó su vida y sus escritos, y con esta idea fija recorre los entremundos buscando esas piedras preciosas. Y las encuentra hasta en las tierras más áridas o menos promisorias. San Anselmo de Canterbury creó la prueba ontológica de la existencia de Dios, en donde afirmaba que si algo puede ser pensado, puede existir. Si Dios puede ser pensado como suprema perfección, debe existir para ser perfecto. El monje Gaunilón le rezongó diciendo que uno puede imaginar una isla perfecta pero no por eso existe. Y responde San Anselmo que si es perfecta, debe incluir su existencia en esa su perfección. Lo que le interesa a Bloch no es la existencia de Dios, pues era ateo, sino la referencia a la Isla perfecta, o sea a una isla utópica, paradisíaca. Y comenta que aún en plena oscuridad de la Edad Media aún estaba presente el pensamiento utópico.
De entre los pensadores actuales busqué más información sobre Habermas y descubrí que ha escrito o publicado una obra importante cada dos o tres años. Que ha sido invitado como ponente principal por la UNESCO para alguna de sus conferencias. Que abarca tanto temas estrictamente filosóficos como políticos. Es un autor vivo, que se mueve en el mundo globalizado y produce continuamente pensamiento nuevo. Lo que yo sabía que había escrito era poquísimo al lado de su producción intelectual real.
Al leer Zen en el arte de escribir, Bradbury impulsa al escritor novato a ESCRIBIR.  Incluso tiene tres palabras que resultan centrales: trabajo, relajación, y no-pensar. Comenta que buscar la FAMA o el DINERO es lo peor que puede uno hacer, aunque las musas son tan benefactoras que a fuerza de buscar cómo conseguir la lana, finalmente pueden ceder y dejar que el escritor se vuelva un artista de la pluma. El trabajo lo señala como la tarea de escribir diariamente mil palabras (con letras, para que no falten ceros), durante veinte años. Hasta que el escribir sea un hábito, hasta que salga sangre, hasta que se manifieste el yo interior, y entonces todo será fluido, ya no pensar, relajarse, sólo dejar fluir.
El escribir requiere disciplina, el publicar obras importantes requiere trabajo, el aprender a escribir requiere ejercicio. No es suerte ni se nace sabiendo. Si ya tengo el grado, si tengo las habilidades básicas del filósofo investigador, solamente falta dejar fluir al escritor, alimentarlo escribiendo mil palabras diariamente sobre el tema que sea, y leyendo filosofía diariamente, de cinco a diez páginas, de 30 minutos a una hora, por lo menos, para que comience a surgir el yo interior y dejarlo hablar. Por algo conseguí el título, ahora toca ponerse en disposición.
Escribir, pensar, publicar, filosofar, requiere ethos, o sea, carácter, un modo de ser filosófico, es también el refugio del filósofo. Creo que estoy en el mejor momento de asumir este reto y de ir formando en mi persona el ethosdel filósofo. 14 de Noviembre de 2010

Pedaogogía Crítica

En filosofía existe la Teoría Crítica originada principalmente por la Escuela de Fráncfort. Es una versión estilizada del marxismo combinada con la crítica a la Modernidad. Su praxis es teórica, o sea, no llega en realidad a la praxis política sino que se queda en la apertura de la discusión teórico-cultural y finalmente lo resuelve en la consideración estética. Da nuevas luces sobre la interpretación de las cosas y sobre todo la reinterpretación de la cultura que ya es mucho. Algunos de entre nosotros estaríamos en desacuerdo en esta limitación pero por otro lado valoramos su alcance.

Por otro lado se encuentra la pedagogía crítica, tal vez como fruto indirecto de la teoría crítica en el sentido de que revalora el marxismo y lo reinterpreta desde nuevas realidades y lo proyecta hacia la pedagogía. Marx no habló directamente de la educación porque sus pensamientos estaban enfocados al análisis de la economía y a la revolución social, posiblemente toque muy de pasada a la educación y su función dentro del nuevo orden social que propone. Sin embargo, dentro de su análisis social se encuentran inevitablemente algunas consideraciones que pueden ser introducidad y aplicables a la educación. De ahí resulta la Pedagogía crítica, obra de autores como José Martí y Paulo Freire en America latina, Henry Giraux y otros en las demás partes del mundo.

Le pedagogía crítica concibe a la educación como una actividad política. Descubre que la educación en un sistema político corresponde a los intereses del grupo hegemonico de esa sociedad, y lo denuncia. Hace un análisis crítico de cómo se impone la ideología dominante a través del sistema educativo mediante la imposición uniforme de planes y programas, los contenidos seleccionados de los libros de texto y sus enfoques, la forma de evaluación y su sumisión a los estándares internacionales, la formación de docentes y su inserción al campo laboral, el control organizativo de los docentes a través de sus autoridades para verificar que cumplan con las indicaciones oficiales, el control sindical, entre otros. Consiste finalmente en una crítica de la sociedad y sus mecanismos de dominación. Otra fuente importante de inspiración es lo que ha llamado el marxismo heterodoxo, diferente a l marxismo soviético.

Pero la pedagogía crítica también tiene una serie de propuestas de acción orientadas hacia la transformación del mundo, hacia la creación de un mundo más justo y humano, hacia el establecimiento de nuevas relaciones de producción, hacia la formación de nuevas ideologías que tengan en el centro al ser humano. Los procesos que propone la pedagogía crítica son diferentes en muchas líneas: Paulo Freire propondrá la alfabetización de los adultos pero insistiendo en la formación de la conciencia social. Ivan Ilich, italiano, habla de la educación desescolarizada porque ella es un instrumento de opresión y reproducción social de la dominación. Michel foucault, auqnue no es pedagogo sino filósofo, descubrirá de qué modo la escuela es un instrumento de dominación al igual que eljército, el hospital y la cárcel. Otros tratarán del análisis de las condiciones actuales de la educación. Surgirán pedagogías antiautoritarias, pedagogías libertarias